Visitamos "María llena eres" interpretada por Vanesa Belén Alba
“María llena eres” de Luis Quinteros es la obra donde Vanesa Belén Alba se pone en el cuerpo de María Schneider, la reconocida actriz francesa que denunció abusos durante el rodaje de “El último tango en París”, el famoso film de 1972, donde fue protagonista junto a Marlon Brando y dirigida por Bernardo Bertolucci. El unipersonal se viene presentando todos los domingos de octubre en el Teatro Independiente “La Luna” (Pasaje Escuti 915, esquina Fructuoso Rivera, Barrio Guemes).
Años después del rodaje, María Schneider se animó a declarar en una entrevista los abusos que había sufrido por el reconocido actor Marlon Brando, bajo las directivas del multqqqipremiado cineasta Bernardo Bertolucci durante la recordada película en la que, luego se supo, involucró realidad alegándose ficción.
La escena “de la manteca” quedó entre algunos cinéfilos como una de las mejores actuaciones que se hayan visto en la pantalla grande, aunque la violación escenificada por Brando y Schneider no fuera consensuada en esos términos por María. Las declaraciones de Schneider recién se tornaron creíbles luego de que su victimario Bertolucci confesara, años después de la muerte de la actriz, haber orquestado la violación y los maltratos en nombre del arte. “No quería que fingiese la humillación, quería que la sintiese” sentenció el cineasta.
La intencion de Bertolucci de hacer creíble una escena, no enmascara otra cosa que un abuso despiadado del poder expresado en su forma más aberrante.
Basada en estos acontecimientos, la obra construye con sagacidad una entrevista póstuma a la víctima, quien vuelve del más allá para narrar su historia desde el cuerpo de Vanesa Belén Alba.
-“Estoy cansada de que me violen. Cansada de que me obligues a que haga cosas que nunca hice” Una presencia solitaria chasquea sus dedos nerviosamente mientras repite en seco estas líneas del guión de la película.
Repentinamente se detiene e interpela al público preguntando:
-Saben quién es María Schneider?
Tras la pregunta, comienza la función y la dramaturga juega con la interacción de actos teatrales y audiovisuales. Además de la utilización de las escenas de la película que remiten al hecho, se reproducen explicaciones acerca de las convenciones del Tango, evidenciando las implicancias machistas de este baile.
En el tango “la mujer seduce, el hombre decide. Pero siempre el hombre decide”, afirma la actriz mientras cuestiona la danza que da nombre a la película.
Pero no solo se trata del tango, y aquí actriz y personaje van y vienen mezclándose en una sola persona. Por un lado Vanesa, actriz de teatro independiente que relata a los espectadores lo que es ser vehículo de violencia cada vez que en un casting fue maltratada o coaccionada a acostarse con un director bajo la promesa de conseguir un papel. Por otra parte, María, una actriz francesa, fallecida a los 58 años, quien fue hija de una famosa modelo y de un padre que nunca la reconoció, y que luego de ser ultrajada y abusada por dos íconos del cine no encontró nunca consuelo y continuó su vida entre adicciones e intentos de suicidio.
Vanessa se desnuda, y con ella también María. Ya son una y cuentan su verdad, explican lo que es ser mujer en un mundo en el que “el hombre decide” como en el tango. Vanesa interpreta a María y María cede protagonismo a Vanesa. Parecen confundir pero no confunden. A los espectadores y espectadoras, les queda claro: María son todas.
Ficha técnica de la Obra
-En escena: Vanesa Belén Alba
-Diseño de luces y escenografía: Facundo Domínguez
-Realización de vestuario: Yanina Pastor
-Registro fotográfico: Diego Ruiz
-Asistente Audiovisual: Victor Jasá
-Dramaturgia cinematográfica: Cristina Smargiassi
-Diseño Gráfico: Cristina Smargiassi
-Producción General: Ecléctica teatro
-Dramaturgia y dirección general: Luis Quinteros
Años después del rodaje, María Schneider se animó a declarar en una entrevista los abusos que había sufrido por el reconocido actor Marlon Brando, bajo las directivas del multqqqipremiado cineasta Bernardo Bertolucci durante la recordada película en la que, luego se supo, involucró realidad alegándose ficción.
La escena “de la manteca” quedó entre algunos cinéfilos como una de las mejores actuaciones que se hayan visto en la pantalla grande, aunque la violación escenificada por Brando y Schneider no fuera consensuada en esos términos por María. Las declaraciones de Schneider recién se tornaron creíbles luego de que su victimario Bertolucci confesara, años después de la muerte de la actriz, haber orquestado la violación y los maltratos en nombre del arte. “No quería que fingiese la humillación, quería que la sintiese” sentenció el cineasta.
La intencion de Bertolucci de hacer creíble una escena, no enmascara otra cosa que un abuso despiadado del poder expresado en su forma más aberrante.
Basada en estos acontecimientos, la obra construye con sagacidad una entrevista póstuma a la víctima, quien vuelve del más allá para narrar su historia desde el cuerpo de Vanesa Belén Alba.
-“Estoy cansada de que me violen. Cansada de que me obligues a que haga cosas que nunca hice” Una presencia solitaria chasquea sus dedos nerviosamente mientras repite en seco estas líneas del guión de la película.
Repentinamente se detiene e interpela al público preguntando:
-Saben quién es María Schneider?
Tras la pregunta, comienza la función y la dramaturga juega con la interacción de actos teatrales y audiovisuales. Además de la utilización de las escenas de la película que remiten al hecho, se reproducen explicaciones acerca de las convenciones del Tango, evidenciando las implicancias machistas de este baile.
En el tango “la mujer seduce, el hombre decide. Pero siempre el hombre decide”, afirma la actriz mientras cuestiona la danza que da nombre a la película.
Pero no solo se trata del tango, y aquí actriz y personaje van y vienen mezclándose en una sola persona. Por un lado Vanesa, actriz de teatro independiente que relata a los espectadores lo que es ser vehículo de violencia cada vez que en un casting fue maltratada o coaccionada a acostarse con un director bajo la promesa de conseguir un papel. Por otra parte, María, una actriz francesa, fallecida a los 58 años, quien fue hija de una famosa modelo y de un padre que nunca la reconoció, y que luego de ser ultrajada y abusada por dos íconos del cine no encontró nunca consuelo y continuó su vida entre adicciones e intentos de suicidio.
Vanessa se desnuda, y con ella también María. Ya son una y cuentan su verdad, explican lo que es ser mujer en un mundo en el que “el hombre decide” como en el tango. Vanesa interpreta a María y María cede protagonismo a Vanesa. Parecen confundir pero no confunden. A los espectadores y espectadoras, les queda claro: María son todas.
Ficha técnica de la Obra
-En escena: Vanesa Belén Alba
-Diseño de luces y escenografía: Facundo Domínguez
-Realización de vestuario: Yanina Pastor
-Registro fotográfico: Diego Ruiz
-Asistente Audiovisual: Victor Jasá
-Dramaturgia cinematográfica: Cristina Smargiassi
-Diseño Gráfico: Cristina Smargiassi
-Producción General: Ecléctica teatro
-Dramaturgia y dirección general: Luis Quinteros

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